La Navidad empieza en Consum
Valencia y BarcelonaConsum reinventó uno de los códigos más reconocibles de la Navidad "el tradicional Calendario de Adviento" para sacarlo del móvil y llevarlo a la calle. El reto era transformar una promoción estacional en una experiencia urbana, masiva y participativa, capaz de generar tráfico a tienda.
Para conseguirlo, Consum llevó el Calendario de Adviento al medio exterior y convirtió cada soporte en un punto de acceso directo a la promoción. Gracias a la integración de códigos QR, la campaña transformó cada impacto en una rutina diaria de participación, invitando a las personas a volver cada día para consultar el calendario y descubrir si habían resultado ganadoras.
La campaña se activó en Valencia y Barcelona, las dos ciudades estratégicas para Consum por su alta concentración de supermercados y su papel clave en la construcción de notoriedad de marca. En ellas, la marca desplegó una estrategia de dominación urbana basada en formatos icónicos, cobertura de proximidad y presencia contextual en los principales ejes de tránsito y consumo navideño
En Valencia, Consum conquistó el corazón de la ciudad con una combinación de formatos icónicos y cobertura estratégica de proximidad. La espectacular lona de 130 m² en calle Xàtiva y la lona de Gran Vía Marqués del Túria dominaron dos de los enclaves con mayor tráfico peatonal y rodado de la ciudad. A su alrededor, una potente red de pantallas LED, marquesinas integrales, mupis premium y mobiliario urbano convirtió el centro en un auténtico territorio Consum.
En Barcelona, la estrategia se desplegó en torno a los dos grandes epicentros de la Navidad: el centro urbano y el puerto. Mientras un circuito de mupis generaba frecuencia en las principales vías comerciales, los formatos especiales del puerto conectaban con miles de familias y visitantes en uno de los espacios de ocio con mayor afluencia en Navidad.
Adicionalmente, esta acción se reforzó con una campaña digital que nos ayudaba a redirigir trafico a la tienda, donde también se utilizaron visuales y elementos para incentivar la participación.
El resultado fue una campaña capaz de convertir el OOH en un canal de activación y negocio: más de 1.000 escaneos directos de QR y más de 28.000 visitas atribuidas a tienda mediante geolocalización, alcanzando un Visit Uplift del 76,61% frente al grupo de control.
Una campaña donde el exterior dejó de ser solo un medio de visibilidad para convertirse en un medio de participación, tráfico y conversión en tiempo real.







