Más Visible que un selfie en la Explanada
AlicanteMaybelline transformó el lanzamiento del labial Teddy Tint en un icono urbano llevando el producto al corazón cultural de Madrid. Una experiencia participativa y reconocible que convirtió prueba, juego y contenido compartido en conexión emocional y ventas reales, demostrando que hoy las marcas se construyen en la calle.
La apuesta estratégica fue clara: sacar Teddy Tint a la calle. No se trataba de sumar ruido, sino de colarse en los momentos reales de la ciudad y transformar la curiosidad en acción. Todo, fuera del punto de venta
El corazón de la campaña: una activación en Matadero Madrid, en pleno San Isidro, que convirtió a Maybelline en parte del pulso cultural de la ciudad. Antes de arrancar, la marca ya estaba integrada en la web y los programas oficiales de la fiesta, gracias a una alianza con el Ayuntamiento. Durante cinco días, el stand de Teddy Tint fue el epicentro: colas para el fotomatón, generando contenido compartido en redes sociales; una ruleta para ganar el labial: y el propio Teddy, un oso rosa gigante, que se paseaba y se convertía en el icono visual del evento, generando interacción espontánea. Además de presencia en las pantallas digitales del escenario.




